Garabatos

El camino a mi taller en Barcelona me agarraba empotrada en el autobús...lidiando con mi claustrofobia. Un día consciente del poder curativo del arte saque un lapicero y una hoja arrugada, olvidada y triste en el fondo del bolso, asi con el vaiven de las calles, la danza de entrada y salida y el ritmo frenetico de la ciudad comenzaron a bailar rayas, rayitas y rayones, solitas comenzaron a escribir. Al siguiente dia me lleve los colores y al otro un delineador negro y para mi sorpresa estos garabatos me llenaron de color y un trayecto que era una tormenta se volvio el momento mas esperado del dia...asi de facilito es. Miremos alrededor, la realidad inmeditamente circundante...alli mismo esta la felicidad.